Ganó el Oficialismo en Diputados: Una Victoria Pírrica
Luego de semanas de espera, se votó la resolución 125 en la Cámara Baja y ganó el Oficialismo. La primera reacción es de bronca, ya que 4 ó 5 diputados cambiaron su voto a último momento y esto le permitió la justa victoria al bloque K. Sin embargo, si la votación presidencial de EE.UU. por el segundo mandato de Bush Jr. pudo decidirse por unos centenares de votos de la Florida, tranquilamente las retenciones pueden decidirse por 4 ó 5. El problema, y más allá que falte la media sanción del Senado, no es ese.
El problema que da origen al nombre de este post es diferente, y tiene que ver precisamente con la analogía con los EE.UU. Durante los últimos meses hemos visto un fenómeno nunca visto en Argentina: las elecciones primarias. Mientras que nuestros hermanos del norte debaten y discuten y eligen quién es su candidato presidencial, acá es un mero acto formal de traspaso de mando marital. Sin embargo, es más importante lo que está por suceder en estos próximos meses: el debate de ideas (issues, como le gusta decir a los norteamericanos).
Durante varios debates de ideas, de los candidatos y sus equipos, se delinean las políticas de gobierno en base al pensamiento de cada partido en torno a los issues. Estos normalmente tienen que ver con la seguridad interna o externa (guerra en Irak), la economía (alza o baja de impuestos, planes de rescate), salud (privatizar o mantener planes públicos es la cuestión), la inmigración y la seguridad social, entre otros. Los candidatos deben exponer sus posiciones (lo que a Kerry le valió el apodo de panqueque, ya que se daba vuelta en torno a algunos issues) y las mismas son analizadasr con mucho escrutinio por la prensa y especialistas. Si llegaran a ser electos y no cumplen con sus promesas, podría ser base de un caso de remoción.
En la Argentina, todo lo contrario. Sabiendo que todo lo que se dice puede ser usado en su contra reina el mundo de la política, se dice lo menos posible para comprometerse lo menos posible. Así, luego no hay lugar a reclamo. Si sumamos una red de clientelismo que supuestamente compra voluntades, entonces ni siquiera importa lo que se hace o se deja de hacer.
Vuelvo ahora a la victoria pírrica, y me remito a la definición (una de las tantas) oficial: Una victoria pírrica es aquélla que se consigue con fuertes pérdidas en el propio bando. Estos son algunos de los costos - parciales - que ha sufrido el bloque K:
- Alejamiento de Solá, Cobos y Reutemann
- Polarización de la Cámara de Diputados y unión de la oposición
- Caída brutal de imagen de gobierno
- Enfrentamiento con el sector de mayor historia del país
- La noción que la política agropecuaria es uno de los issues en nuestro país y como tal, debe ser abordado íntegramente. Alfredo de Ángeli contestaba a periodistas en TV hace minutos preguntando qué pasaría con la leche, la ganadería, el mercado a futuros y las economías regionales. Este es precisamente el costo que pagará el gobierno. Por no flexibilizar su posición, gana la batalla con resultados cortoplacistas: duraría hasta fines de octubre, cuando vencerían los beneficios a pequeños productores. No sólo se puede reabrir el debate, con todos los condimentos que nos acompañaron durante los últimos 4 meses, sino que adicionalmente se compra un problema mayor a futuro: la sociedad - si algo hemos aprendido de este conflicto - deberá presionar a todos próximos candidatos presidenciales sobre el rumbo que quieran tomar sobre los key issues.
Quedáte, Argentina se pone interesante.


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