domingo, mayo 25, 2008

Campo-22 en Mayo-25

Fue un 25 de Mayo atípico. Entre las nubes grises de la Capital, todas las cabezas miraron hacia el norte: a Salta, donde la Presidenta decidió trasladar el histórico Tedéum y a Rosario, donde las 4 entidades del campo se reunieron a protestar pacíficamente.
Fue un 25 de Mayo atípico, porque los argentinos nos encontramos divididos como nunca. No sabemos cuando ni por qué, pero luego del conflicto de las retenciones móviles y los 3 discursos de la Presidenta en una semana, se abrieron las aguas y algunos quedaron del lado oficialista, y otros del golpista. Sin embargo, en lo que parecía un conflicto sólo de origen impositivo y que podía resolverse en ese ámbito, las cosas se descarrilaron y generó consecuencias severas en lo económico, social y político.
Y es aquí donde entra el Catch-22 que hizo famoso el célebre libro de Joseph Heller y que da titulo a esta entrada: Si este tema se hubiera resuelto a mediados de Mayo, ni el pueblo ni los taxistas estarían hablando de las retenciones móviles y quizás el Gobierno hubiera tenido que pedirle un bono más a Chávez para cerrar la caja del año y compensar el festival de gasto pre-campaña Cristinista. La paradoja es que, al no negociar oportunamente, no cedieron, y ahora el conflicto escaló y ceder cada vez se hace más costoso para el Gobierno. Esto tiene una vuelta más: si el Gobierno no cede; se sigue deteriorando su imagen y eso refuerza la posición de no ceder y a su vez obliga a doblar la apuesta.

Las conclusiones del conflicto que se dejan ver hasta ahora:

  • La figura de la Presidenta ha perdido mucho brillo desde el comienzo del conflicto; tanto por acción (sus discursos fueron catalíticos para el conflicto) y por omisión (cuando no hace nada la acusan de estar co-gobernando con su marido);
  • De Ángeli ha visto su figura agigantarse, a tal punto que da más notas que cualquier miembro de la farándula local, y fue acusado de golpista por el Gobierno;
  • El Gobierno ha sacado a relucir un discurso distribucionista que poco se condice con la construcción de un tren bala para ricos;
  • El Campo se ha unido como nunca y gracias al conflicto ha puesto sobre la mesa un surtido de temas a resolver que exceden ampliamente las intenciones iniciales del campo sobre las retenciones móviles;
  • La oposición titubea y no logra capitalizar el conflicto y la evidente crisis de gobernabilidad del gobierno.
Se prepara el séptimo paro del campo de la era K, y ya lejos de la mesa de negociación, los actores se enfocan en las alternativas (es decir, que puede pasar fuera de la mesa de diálogo). A esta altura, las alternativas parecerían ser:
  1. El Gobierno apunta a radicalizar las posiciones y lograr que el campo tome medidas que afecten el pasar de la gente, para lograr que la voluntad popular se torne en contra de ellos al mejor estilo piqueteros (esto incluye corte de rutas, desabastecimiento, etc.). El Gobierno sabe que con tiempo también ahoga a los productores, y puede lograr que los pequeños productores, más expuestos en lo económico y más frágiles, quiebren filas con las cuatro entidades sindicales.
  2. El Campo apunta a apalancar el apoyo popular (demostrado el 25 de Mayo) y seguir desgastando la imagen del Gobierno - apoyándose en los medios, que intentan a su vez reflejar las opiniones de la gente - y lograr apoyo de ciertos niveles de gobierno (intendencias, municipalidades) para al menos revertir el aumento de retenciones dentro de la legalidad del reclamo.
Actores cíticos de ahora en adelante:
  • La Corte Suprema, que puede intervenir con algún fallo relevante;
  • La Oposición, que podría mediar en el conflicto y acercar posiciones;
  • La Iglesia, que podría ser mediadora (como lo ha sido históricamente);
  • Los Medios, que pueden ayudar a inclinar la balanza y opinión popular;
  • La Gente, que con su hartazgo puede condenar al campo o con su apoyo jaquear al Gobierno y ejercer el mandato que le es propio (ya sea en consulta popular o por cualquier otro medio);
  • La Presidenta, que tiene la oportunidad de cambiar el concepto que la gente se ha hecho de ella en los últimos tres meses (expresados en las encuestas populares y en los medios); y demostrar que el kirchnerismo entiende que a veces se cede pero se gana a la vez (ver editorial del domingo pasado de Grondona); y que ceder en ciertas circunstancias no es una debilidad; y finalmente
  • Dios, a quien le pedimos que ilumine a todos para hallar una solución pronta y duradera para una Patria que ha sufrido demasiado por crisis externas recientes como para desangrarse por demostraciones de poder y soberbia.

miércoles, mayo 21, 2008

Conflicto Campo vs Gobierno: La Hora de Negociar

Hace unos días, me tocó participar de un taller sobre negociación. La pregunta obligada al instructor fue sobre el conflicto del campo. Muy medido, el hombre se limitó a decir: es un manual de lo que no hay que hacer. Por eso, mi opinión es que hasta ahora no se negoció.

Negociar, en este caso particular, tiene varias connotaciones importantes, alguna de las cuales no puede ni debe ignorarse: estamos ante una situación donde el largo plazo importa, es decir, quemar las naves o irme sin dejar propina no es una opción, porque al otro día vuelvo a ver las mismas caras. Este debería ser un elemento condicionante para ambas partes: la relación importa. El segundo elemento condicionante es la comunicación, y acá pasaron varias cosas: no solamente no hubo planes bien diseñados de comunicación, sino que las formas fueron mal elegidas y aparecieron los medios para generar "ruido" en los mensajes (digo ruido como interferencia, sin connotación negativa).

Sobre el proceso en sí, se pueden escribir libros enteros, pero voy a ser brevísimo: Los intereses de las partes son divergentes y algunos, indescifrables (p.e., preservar imagen de fortaleza del gobierno, o sumar infinidad de temas a la mesa por parte del campo). Se habla más bien de posiciones (quiero esto, dame esto) que de justificaciones racionales, quizás por la falla en la comunicación desde un principio. Cada parte dispone de alternativas que puede elegir fuera de la mesa de negociación (es decir, el BATNA de Harvard - Best Alternative to a Negotiated Agreement). En este caso, ambas partes se demostraron mutuamente lo que pueden hacer y se mostraron los dientes: el campo dejó al país al borde del desabastecimiento y el gobierno amenazó con aplicar la ley de abastecimiento y recurrió a sus fuerzas de choque piqueteras. Mostrar las alternativas a destiempo solo complica las cosas; son recursos a utilizar con mucho cuidado.

La idea sería sentarse a la mesa a discutir opciones, esto es, la gama de posibilidades con que cuentan las partes para llegar a un acuerdo; todo lo que se puede poner sobre la mesa. Acá es donde cada parte pone un poco de lo suyo, esperando lo mismo del otro. Acá es donde la creatividad juega un rol crítico, y donde en última instancia están las alternativas. Acá es donde el Gobierno y el Campo no han llegado (hasta hoy 19 de Mayo). Quizás no hayan alcanzado esta etapa porque falten criterios de legitimidad para respaldar las opciones (dícese de aquellos factores que hacen una opción más o menos justa y que sea lo más objetiva posible). El tema se origina en una devaluación unilateral (2002) y un consiguiente tipo de cambio alto empujado por el gobierno y aprovechado por el agro (2003-2008), pero a su vez aparece la inflación que se acelera y el descrédito del INdEC (2007-2008). No hay antecedentes objetivos para la aplicación de semejantes retenciones móviles en el mundo civilizado. Ninguna parte es una carmelita descalza y ninguna parte cede.

Lejos estamos entonces, o al menos así parece, de un compromiso, que surge de un planteamiento verbal o escrito que trata de lo que cada parte hará o dejará de hacer, cuyo cumplimiento sea susceptible de ser verificado. Acá nuevamente los medios han cumplido un rol interesante al plantear abiertamente lo que cada parte quiere negociar (p.e., soja, carne, trigo y leche, deudores del BNA, etc.) y lo que no está dispuesto a discutir (no retenciones móviles, si devolución de retenciones a través del ONCCA).
Una NEGOCIACIÓN, nos contó Gabriel, es alcanzar un buen resultado. Qué es un buen resultado? Es mejor que las alternativas, los intereses de las partes se satisfacen, no se desperdician opciones, no hay aprovechamiento sino legitimidad, hay un compromiso inteligente, con buena comunicación y mejora de las relaciones.

Rezo para ver algo que se asemeje a este humilde esquema de aquí al 25 de Mayo ...

Quiero Vale Cuatro: La Canción del Campo

Quiero Retruco: La Segunda Propaganda del Campo