Terremotos de Todo Tipo
Hace pocos días hubo un fuerte terremoto en Perú, que ha dejado un creciente saldo de víctimas mortales, heridos y desamparados. El daño fue muy grande y grave, pero instantáneo, y una vez que terminen las tareas de rescate de los supervivientes, comenzará la reconstrucción. Así lo hizo la Europa posguerra, así lo hizo Japón de posguerra, así siempre se hizo en todas partes donde hubieron desastres, naturales o creados por el hombre.
Sin embargo, la Argentina no tiene (ni ha tenido, afortunadamente - aclaración: en su Capital Federal - gracias Juan!) desastres natural
es de esa magnitud. A nosotros nos gustan otro tipo de desastres. Los económicos, los sociales, los políticos. Los que no son de golpe, los que tardan entre 5 y 7 años, y de los que cuesta mucho más recuperarnos. ¿Qué nos pasa que no aprendemos? ¿Qué queremos los argentinos, como sociedad? Quizás el problema sea precisamente ése; que no queremos nada en conjunto, no tenemos anhelos de infinito (salvo el que nos une cada 4 años para intentar ganar la Copa del Mundo con los mismo jugadores que nos ayudaron a perderla hace 4 ...).
Quizás ni siquiera seamos una sociedad ... por recomendación de mi amigo Diego, me remito a mis amigos de la Real Academia, para ver que es una sociedad (2a definición: Agrupación natural o pactada de personas, que constituyen unidad distinta de cada uno de sus individuos, con el fin de cumplir, mediante la mutua cooperación, todos o alguno de los fines de la vida.) para decir que creo que la mayor parte del tiempo realmente no somos más que una banda de individuos, cada uno buscando lucrar y aprovecharse de la situación. En general, a nadie le importa si eso vulnera o no los derechos ajenos, o la búsqueda de la felicidad del vecino.
Relacionando esto con nuestros temas más típicos y mundanos de economía y politica, pareciera que no nos importa quién nos gobierne, o qué haga, mientras en daño directo a nuestros bolsillos sea lo más limitado posible. Si tiran alguna moneda (reforma tablita de Machinea, aumento jubilaciones, asignaciones familiares, etc.) mejor, pero si no, al menos que no resten. Y cada 4 años, la lotería nos dirá quien será el próximo ocupante de Rivadavia 50. Es hora de despertarse y de recuperar el sentido y el sentimiento de sociedad. No basta con comprar una escarapela el 20 de Junio, comer pastelitos fritos o alentar a la selección en la Copa América.
Nos tenemos que despertar todos los días pensando que podemos cambiar nuestra historia y así, todos juntos, al menos elegir a nuestros representantes - equivocándonos o no, el tiempo lo dirá - y exigirles que cumplan su mandato y sus promesas. Si lo hacen, habrá que construir sobre el legado que dejan - independientemente del signo del partido - y si no, tendremos que hacer lo que hacemos hace años: cada 4 años, reconstruir. Y mientras tanto, ver como el resto del mundo sigue poniendo ladrillo sobre ladrillo y despacio pero a paso firme, va construyendo algo concreto y duradero.
POSDATA: Quizás nunca entendamos por qué el encargado de la fábrica china de juguetes se suicidó al haberse producido el "error" en los imanes de algunos juguetes que generé el recall de una gran partida de productos. Ojalá que nuestros gobernantes sintieran un décimo de la vergüenza y el orgullo que sintió este asiático al ofrecer su vida por el error que cometió. Ya tendríamos un historial de varios suicidios presidenciales ... que no sólo nunca tuvimos, sino que nunca tendremos. Al menos, hasta que nosotros como sociedad empecemos a demandar de nuestros gobernantes algo más que promesas imposibles de cumplir.


1 comentario:
Cómo que Argentina nunca tuvo?? y el sismo de San Juan en la década del 40?? Hubo que reconstruir toda la ciudad!!!
A investigar más papi!
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