viernes, agosto 17, 2007

Terremotos de Todo Tipo

Hace pocos días hubo un fuerte terremoto en Perú, que ha dejado un creciente saldo de víctimas mortales, heridos y desamparados. El daño fue muy grande y grave, pero instantáneo, y una vez que terminen las tareas de rescate de los supervivientes, comenzará la reconstrucción. Así lo hizo la Europa posguerra, así lo hizo Japón de posguerra, así siempre se hizo en todas partes donde hubieron desastres, naturales o creados por el hombre.

Sin embargo, la Argentina no tiene (ni ha tenido, afortunadamente - aclaración: en su Capital Federal - gracias Juan!) desastres natural
es de esa magnitud. A nosotros nos gustan otro tipo de desastres. Los económicos, los sociales, los políticos. Los que no son de golpe, los que tardan entre 5 y 7 años, y de los que cuesta mucho más recuperarnos. ¿Qué nos pasa que no aprendemos? ¿Qué queremos los argentinos, como sociedad? Quizás el problema sea precisamente ése; que no queremos nada en conjunto, no tenemos anhelos de infinito (salvo el que nos une cada 4 años para intentar ganar la Copa del Mundo con los mismo jugadores que nos ayudaron a perderla hace 4 ...).

Quizás ni siquiera seamos una sociedad ... por recomendación de mi amigo Diego, me remito a mis amigos de la Real Academia, para ver que es una sociedad (2a definición: Agrupación natural o pactada de personas, que constituyen unidad distinta de cada uno de sus individuos, con el fin de cumplir, mediante la mutua cooperación, todos o alguno de los fines de la vida.) para decir que creo que la mayor parte del tiempo realmente no somos más que una banda de individuos, cada uno buscando lucrar y aprovecharse de la situación. En general, a nadie le importa si eso vulnera o no los derechos ajenos, o la búsqueda de la felicidad del vecino.

Relacionando esto con nuestros temas más típicos y mundanos de economía y politica, pareciera que no nos importa quién nos gobierne, o qué haga, mientras en daño directo a nuestros bolsillos sea lo más limitado posible. Si tiran alguna moneda (reforma tablita de Machinea, aumento jubilaciones, asignaciones familiares, etc.) mejor, pero si no, al menos que no resten. Y cada 4 años, la lotería nos dirá quien será el próximo ocupante de Rivadavia 50. Es hora de despertarse y de recuperar el sentido y el sentimiento de sociedad. No basta con comprar una escarapela el 20 de Junio, comer pastelitos fritos o alentar a la selección en la Copa América.

Nos tenemos que despertar todos los días pensando que podemos cambiar nuestra historia y así, todos juntos, al menos elegir a nuestros representantes - equivocándonos o no, el tiempo lo dirá - y exigirles que cumplan su mandato y sus promesas. Si lo hacen, habrá que construir sobre el legado que dejan - independientemente del signo del partido - y si no, tendremos que hacer lo que hacemos hace años: cada 4 años, reconstruir. Y mientras tanto, ver como el resto del mundo sigue poniendo ladrillo sobre ladrillo y despacio pero a paso firme, va construyendo algo concreto y duradero.

POSDATA: Quizás nunca entendamos por qué el encargado de la fábrica china de juguetes se suicidó al haberse producido el "error" en los imanes de algunos juguetes que generé el recall de una gran partida de productos. Ojalá que nuestros gobernantes sintieran un décimo de la vergüenza y el orgullo que sintió este asiático al ofrecer su vida por el error que cometió. Ya tendríamos un historial de varios suicidios presidenciales ... que no sólo nunca tuvimos, sino que nunca tendremos. Al menos, hasta que nosotros como sociedad empecemos a demandar de nuestros gobernantes algo más que promesas imposibles de cumplir.

miércoles, agosto 15, 2007

Personajes, Personalidades y Protagonistas

Nuestro país está repleto de personajes. De hecho, muchos de nosotros hasta usamos la frase a diario "Viste, tal es un personaje ...", por lo que podríamos decir que ser un personaje en la Argentina de hoy no es ser un virtuoso ni nada por el estilo.

Personalidades hay menos. Suele asociarse la palabra a personalidades deportivas o del espectáculo, que reciben atención por algo en particular. Dentro de esta categoría entrarían también los políticos, que suben (y bajan, como vimos en las semanas pasadas con nuestra ex-ministra de hacienda) al estrellato por ocupar un cargo público de notoriedad. Es un club más exclusivo que los personajes, pero tampoco tan selecto (es decir, entran las "personalidades" de Gran Hermano, por ejemplo, que alcanzan visibilidad revelando su intimidad las 24 horas del día).

Protagonistas, es lo que nos falta como sociedad. El miedo a ser diferente, a ser distinto, a ser marcado como algo fuera de la norma nos invade y nos aleja del protagonismo. Todos los meses, en el Observador de Medios, resaltamos a los protagonistas del mes. Debe quedar claro, sin embargo, que el ranking es de los protagonistas de las tapas de La Nación y Clarín del mes, que es la vara con que medimos el protagonismo en dicho informe. No obstante, si consideramos el sentido estricto de la palabra protagonista (según la 2a def. de la Real Academia: persona o cosa que en un suceso cualquiera desempeña la parte princial), no sé si las personalidades que llegan al tope del ranking son verdaderos protagonistas.

Durante los últimos 3 meses (Mayo-Junio-Julio), hemos tenido tres personalidades distintas al tope del ranking de menciones: Néstor Kirchner (15 menciones), Mauricio Macri (21 menciones) y Cristina Kirchner (12 menciones), en ese orden. Ahora, ¿quiénes han sido realmente protagonistas? Quizás quienes hayan realmente protagonizado los abruptos cambios al tope del rankinghayan sido la misma gente, cansada del sistema de partidos tradicional y de un estilo de conducción desgastado (buscando a Macri) e intentando cambiar el aire presidencial (Cristina), comom veremos.

Con 21 menciones en Junio, parece que a Macri se le ha dado un lugar privilegiado. Desde un partido opositor y minoritario, sin las fuerzas políticas históricas, obtuvo más del 60% de votos en el ballotage por la Ciudad. Hasta se animó a decir que al Presidente se le podía ganar el Octubre. Un verdadero transgresor en el mundo hegemónico K. Pero eso fue Junio.

¿Que pasó en Julio? Nuestros dos diarios analizados se olvidaron de Macri. Desapareció casi de las tapas, para dejarle su lugar a la siempre oportuna primera dama, que anuncia su candidatura a la presidencia, para eventualmente suceder a su marido a partir de Octubre. Los medios borraron a Macri, para ocuparse del ya conflictivo tema del traspaso de la policía federal de la esfera nacional a la capitalina (con presupuesto, sin presupuesto, con ...), pero ni siquiera con la importancia o el protagonismo de una tapa. Se confunde el suceso conflictivo en sí (traspaso de la policía), con la personalidad que lo impulsa (Macri).

¿Por qué quedó Mayo para el final? Porque al tope del ranking está el personaje que el 22% del pueblo eligió en el 2003 y que llegó al poder ante el retiro anticipado de De La Rúa y la renuncia de Menem a la segunda vuelta del ballotage. Porque ese mismo personaje ha tenido protagonismo real durante los últimos meses: positivo o negativo, optimista o pesimista, el Presidente se ha forjado, a raíz de elogios y críticas, un lugar importante que todos le hemos cedido y que los medios han subrayado con bastante fuerza. Resta ver si en Agosto vuelve al lugar más alto del podio o si nuevamente algún acontecimiento - atado o no a una personalidad - logra opacarlo.

Basta desear, mirando hacia adelante, que los protagonistas que vengan tengan la voluntad suficiente para impulsar el cambio y devolverle a la Argentina el protagonismo que merece, más allá de las personas que hoy o mañana ocupen algún cargo (circunstancial). Así y solo así seremos más que una banda de personajes, mirando personalidades en la tele, y rezando por un protagonista que quiera algo más que una valija llena de Franklins. Hasta la próxima!

Regreso & Renovación

El Observador de Medios regresa despues de un par de meses "fuera de las canchas". En realidad, en el medio hubo una infinidad de temas personales a atender que demoraron la aparición de las ediciones digitales del Observador y procrastiné el regreso a la blogosfera lo máximo posible, porque sabía que se venía un cambio.

¿En qué consiste el cambio? Por lo pronto, los posts van a ser un poco menos políticamente correctos. ¿Qué quiere decir esto? Y, por lo pronto voy a dar un poco más de rienda suelta al indio adentro mío. Estuve viendo muchos blogs de gente "supuestamente" seria (gurús, dueños de empresas, economistas, periodistas, etc.), y los blogs son cualquier cosa. Entonces yo, que de entrada ni tengo una reputación seria que proteger, no me la voy a crear yo solo. Entonces, no esperen la informalidad de "Anoche vi Bailando ..." pero tampoco va a ser una seguidilla de papers académicos. En algún lugar en el medio, espero caer, y espero fomentar algo más de discusiones y reacciones de los lectores (ustedes).

A trabajar se ha dicho! Durante estos dos meses hubo una infinidad de temas interesantes en La Nación y Clarín ... así que hay mucho tiempo perdido que recuperar!